Bordado chino: un espacio para crear, aprender y compartir

Bordado chino: un espacio para crear, aprender y compartir

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En el taller de Bordado Chino, coordinado por la Dirección de Cultura, dependiente de la Secretaría de Producción de la Municipalidad de Patagones, un grupo de vecinas encuentra mucho más que una técnica artesanal: descubre un espacio de encuentro, aprendizaje y creatividad.

El curso se dicta los lunes y miércoles en el Salón del Tiro Federal y es coordinado por Patricia Campetti, quien actualmente acompaña a diez alumnas que continúan perfeccionando esta delicada técnica de bordado en relieve.

Campetti explicó que el bordado chino tiene la particularidad de realizarse desde el revés de la tela, utilizando una aguja especial, bastidor, hilos sedificados y tela, materiales que lo convierten en una de las propuestas artesanales más accesibles. Además, destacó el acompañamiento de la Dirección de Cultura, que colabora con materiales para el desarrollo de las clases cuando es necesario.

A lo largo del año, las participantes fueron avanzando por distintos módulos. Comenzaron con el manejo de los materiales y la confección de posa pavas; luego incorporaron técnicas de luces y sombras, realizaron almohadones y caminos de mesa, y actualmente trabajan en cuadros, donde el relieve del bordado se aprecia en toda su dimensión. La técnica también puede aplicarse en prendas y otros objetos decorativos.

La coordinadora remarcó que no es necesario contar con experiencia previa para sumarse al taller y que la propuesta está abierta a adolescentes, personas adultas y mayores. Además, señaló que uno de los objetivos es revalorizar las artesanías hechas a mano y brindar herramientas para quienes deseen convertir esta actividad en una fuente de ingresos.

Una de las alumnas compartió su experiencia y destacó: «Este taller no solo enseña una técnica artesanal. También busca crear un espacio de encuentro, creatividad y bienestar, donde cada persona pueda expresarse, aprender a su propio ritmo y descubrir que es posible transformar un hilo y una tela en una pieza única».

Su testimonio refleja el espíritu del taller, donde además de aprender desde lo más básico hasta completar un proyecto propio, las participantes encuentran un espacio para desarrollar la paciencia, la concentración y la relajación, compartiendo saberes y fortaleciendo los vínculos a través del arte.