Casa de la Cultura

La Casa de La Cultura, ubicada en la calle Mitre Nº 27, constituye otra de las delicadas expresiones de la arquitectura popular maragata; paredes de barro y paja, tirantes  marcados a golpe de hacha, entramado de varas de mimbre atadas con tientos de cuero, tejas de barro, patio amplio y luminoso hacia el que convergen las  habitaciones, emplazamiento en una esquina sin ochaba. Este edificio también es denominado “Casa de la Tahona” pues aquí estuvo instalada uno de esos rudimentarios artefactos utilizados para obtener la harina de trigo.

No se conoce la fecha exacta de construcción pero si se sabe fehacientemente que a principios de la década del 1820 se levantaron tres viviendas de similares características: el Rancho Rial, La Carlota y la tercera la que nos ocupa.

Es fiel testimonio del naciente proceso económico y social acontecido en la aldea de Patagones tras su vinculación económica con Buenos Aires,  pues la economía del saladero en el Río de la Plata atrajo a negociantes que llegaban a la zona en busca del producto de las ricas salinas, animales para la faena y mano de obra. En ese contexto, se establecieron también saladeristas, hacendados y comerciantes.

La presencia en la ciudad de gente de una posición económica relativamente holgada llevó al comandante José Gabriel de la Oyuela a solicitar en 1821 a Bernardino Rivadavia que le enviara albañiles que estuvieran en condiciones de  levantar viviendas dignas de esas personas. Rivadavia mandó entonces a dos diestros albañiles en condición de forzados, ya que no encontró ninguno que quisiera venir voluntariamente.

Esta casa perteneció a Don Bernandino Bartruille, uno de los primeros pobladores de Patagones, vecino que realizo numerosas donaciones en vida y por testamento dejó en herencia esta casa a  uno de sus sobrinos con la condición de que con lo producido de la tahona y allí instalada se solventó el sostenimiento de la escuela pública.

Con los Rial y luego con los Bartruille, ésta casa se distinguió por el  lujo que reinaba en todas sus habitaciones, muy común; por otra parte; en todos los hogares pudientes de El Carmen. Fue adquirida por un grupo de vecinos y donada a la Municipalidad.

Como toda construcción tan antañosa, el Municipio de Patagones a través del Plan de Valorización del Patrimonio Histórico efectuó la intervención física sobre la misma planteando el rescate de metodologías constructivas olvidadas en el tiempo, trabajos que se han ido perdiendo por el avance de nuevas tecnologías y formas de construir.

Hoy en este impecable edificio funciona la Dirección de Cultura, donde el visitante puede admirar la construcción y disfrutar de las exposiciones, muestras y otras actividades que se hallan en el lugar. Es Monumento Histórico Nacional.